NO TODA LA ANSIEDAD ES
NEGATIVA.
La
ansiedad es algo bueno ya
que permite acercarnos a nuestros deseos, preferencias y objetivos.
Básicamente
es un conjunto de
sensaciones molestas y de tendencias a la acción que nos permiten darnos cuenta de
que ocurre o puede
ocurrir hechos desagradables, es
decir, cosas que van en contra de nuestros deseos, y que nos avisan de
que
tendríamos que hacer algo al respecto.
Nos
enfrentamos diariamente
a peligros, algunos
comportan daño
físico otros atentan contra nuestros intereses o deseos. El
papel que juega la
ansiedad en ellos es importante.
Imagínese
por ejemplo la
situación cotidiana de cruzar la calle. La ansiedad le
permite tener la
precaución necesaria para evitar tener algún
percance: va con cuidado, hace
caso a los semáforos, está atento por si los
conductores no los atienden
correctamente, etc. Esto es bueno.
De
igual forma, si pensara
que corre el peligro de perder el trabajo, y realmente deseara
conservarlo,
seguramente estaría inquieto o ansioso y elegiría
tomar alguna tipo de
determinación: hablar con su jefe, esforzarse más
en sus tareas, buscar otro
trabajo, etc.
Desgraciadamente,
hay muchos
tipos y niveles de ansiedad y algunos de ellos son malsanos y
autodestructivos. Esto
nos lleva a
hablar de dos tipos de ansiedad: ansiedad positiva o sana (que se puede
describir como inquietud, vigilancia o precaución) y la ansiedad negativa o
insana, destructiva
y perjudicial para las propias necesidades básicas.
Utilizando
el mismo ejemplo
citado anteriormente de cruzar la calle,
suponga que está
tan
extremadamente ansioso ante la perspectiva de cruzar la calle que
está sudando,
con el corazón aceleradísimo, las piernas
flaqueando y mirando a todas
direcciones “por si acaso”.
¿Qué puede pasar ante una ansiedad tan fuerte? Es
una ansiedad que no le ayuda y que incluso le puede perjudicar ya que
probablemente, le incite a cruzar precipitadamente, o tropiece y se
caiga, o
mire en la dirección equivocada, o que esté tan
asustado que se niegue a
cruzar.
Lo
mismo ocurre con el pánico
ante cuestiones que no comportan daño físico. Si
usted cree, por ejemplo, que
le van a echar del trabajo y la idea le aterra tanto que tiene
pánico, muy
probablemente y dado en el estado en que se encuentra, haga cosas como
hablar con
su jefe a la desesperada, dejarle ver abiertamente el estado en que se
encuentra, dejar el trabajo precipitadamente antes de comprobar si
realmente
corría peligro de perderlo, acobardarse demasiado como para
buscar un nuevo
trabajo, etc.
La
inquietud puede ayudar a
conservar su puesto o a conseguir otro en otra empresa, pero el
pánico pondrá
muy probablemente, en peligro su actual trabajo y los siguientes.
¡Eso no es
tan bueno!
Resumiendo
diremos que la
ansiedad sana, o precaución es la que suele estar basada en
miedos realistas o
racionales y es la que le da usted el control de sus propias emociones
y le
ayuda a manejar situación difícil o peligrosas de
forma eficiente.
La
ansiedad mal sana, es la
que está basada muchas veces en miedos irrealistas o
irracionales y es la que
toma forma de pánico, terror, horror, fobias, temblores,
estados de shock,
entumecimiento y todo tipo de reacciones físicas o
psicosomáticas que le
alertan, de alguna manera, contra posibles peligros, pero que muy a
menudo no
hacen más que interferir en el buen manejo de esas
situaciones.
La
terapia psicológica puede
ayudarnos a que esta ansiedad hiperprotectora que sufrimos en
más o menos
situaciones se transforme en protectora y facilitadora de cambios
necesarios
para alcanzar los objetivos que nos marcamos.
¡ Corre la voz !
Nuestro equipo de psicólogos elabora y redacta regularmente distintos artículos originales sobre diferentes temáticas psicológicas. Aquí tienes algunos de ellos:
|
GENTE AYUDANDO GENTE
Tal vez no necesite nuestros servicios en este momento, pero quizás conozca a alguien que si lo pueda necesitar. Por esa razon, le pedimos ayuda para difundir nuestra pagina web. Tan solo le pedimos que invite a su amigos a conocer nuestra pagina web. A cambio de ayudarnos recibira de inmediato un valioso regalo. Para acceder a ello, simplemente haga click aqui:
Haga clik AQUI para invitar a tus amigos a visitar esta web y conseguir un regalo.
NUESTROS PACIENTES
Recientemente hemos pasado un cuestionario entre nuestros usuarios. Estas son algunas de las respuestas recabadas a algunas de las preguntas.
¿Qué le dirías a alguien que no ha ido nunca al psicólogo?
“Que no tenga prejuicios, que se abra a explorar las
diferentes alternativas que le proponga el terapeuta que trabaje duro las tenicas que le propongan, merece infinitamente la pena hacer el esfuerzo”- Mar Z. (35 años).
“A alguien que no ha ido nunca a un psicólogo le diría que yo siempre he sido una persona excéptica y reservada con mis cosas.
Pero que hay un momento en el que necesitas que alguien te explique como hacerlas.
Cuando aprendemos a leer tenemos un maestro, cuando nos duele la tripa vamos al médico, si tenemos que alicatar el baño de casa también acudimos a un profesional...bien, pues cuando nuestra cabeza no se aclara sola, es el momento de contactar con un psicólogo.
No porque esté en posesión de la verdad absoluta, sino porque todos somos demasiado parecidos: Nuestros problemas, nuestros comportamientos, nuestras desazones...no son únicas e irrepetibles, siempre hay alguien antes que las ha tenido, y habrá quien las tenga idénticas o similares después; por lo tanto una persona que ha estudiado estos comportamientos, con certeza sabrá más de como solucionarlos que una persona que no lo ha hecho.
Para los más reacios diría que es un tema de estadística...una persona que ha visto tres, quince o cincuenta casos como el tuyo sabe mejor que tú, que sólo conoces el tuyo, como evoluciona y como se soluciona.
Y si a esto le sumamos que el psicólogo tenga mano izquierda, y sepa escuchar y preguntar en el momento justo, se consigue una solución mucho más rápida de los problemas que nos preocupan o nos marean.
Hay que hacerse la vida sencilla, cada uno sabe de lo suyo.
Y si se tienen problemas hay que buscar quién nos ayude a solucionarlos para no estancarnos y que la cosa siga fluyendo. ;-)”- Eduardo B. (26 años).
“Que si observa que es infeliz o cree que tiene una tara que le impide desarrollar todo su potencial, que acuda sin dudar al psicólogo.
Es un especialista, como cualquier médico, traumatólogo o dentista, solo que su especialidad es la psicología. Con el tiempo estoy pensando que es peor el dolor mental que el físico.
Nuestra mente es muy poderosa y nos puede hacer mucho daño (esto no es culpa nuestra... simplemente, está enfocada así por causas justificadas, en la mayoría de los casos) y el psicólogo ayuda a cambiar esta mentalidad y a encontrar la armonía y la felicidad en uno mismo.
No hay por qué tener vergüenza, miedo o desconfianza del psicólogo. Todo lo contrario: el psicólogo es una fuente muy poderosa capaz de cambiar en un corto espacio de tiempo lo que uno mismo no consigue modificar en años.
Es una experiencia que el que la necesita no la olvida jamás, porque el antes y el después de la consulta a un psicólogo es algo que marca positivamente la vida.”
- Marian B. (36 años).
¿Cómo describirías tu experiencia en Psicocentro.net como paciente?
“La experiencia ha sido muy buena. Sencillamente porque me ha ayudado a solucionar mi problema. El trato ha sido muy cordial y amistoso. No me ha dado tanto la sensación de tener una relación "profesional" con el psicólogo, sino más de una relación de amistad con confianza que además te ayuda a resolver tus problemas.”
- Miguel Angel D. (33 años).
“Mi experiencia en Psicocentro.net ha resultado muy positiva, me hizo plantearme temas que no creia que fueran causa de mi infelicidad y abordarlos positivamente para ver las cosas mas claras y con perspectiva”
- Mar Z. (35 años).
“Tranquilizadora y muy positiva.
Rafa es un profesional que escucha además de oir, y que recuerda lo que ha escuchado.
El ambiente de la consulta es agradable y hace muy sencillo abrirse y "soltar" todo lo que va dando vueltas en la cabeza, lo cierto es que sorprende bastante la cantidad de cosas tan personales que acabas diciendo sin ninguna vergüenza. Él va cogiendo los trozos y los va organizando, de modo que cuando te los presenta hilados, el mapa es bastante más sencillo de lo que parecía en un primer momento.
Luego en ese mapa marcas los puntos que te interesa tocar, y se te dan las pautas y los tiempos para abordarlos, y en ocasiones una visión distinta para que sea más fácil conseguirlo.
Y es muy favorable que la consulta acaba cuando acaba, no cuando pasan "x" minutos. Cuando ese día se agota la utilidad de seguir hablando es cuando termina, eso ayuda a que la sensación no sea "ajáaaa, siguiente por favor", sino que se le conceden a los temas la importancia que merecen...o al menos la que a priori parecen merecer.
También me gusta que no se trata de que acudas cuantas más veces mejor, sino las que sean necesarias. En mi caso fueron dos o tres, y realmente salí de allí mucho más tranquila y segura, y con las pautas que obtuve posteriormente he conseguido seguirlo estando (casi siempre ;-)
Actualmente mi idea es, sabiendo como hacerlo, trabajar en mis cosas poquito a poco cuando sea necesario. Pero desde luego me guardo en la manga la posibilidad de acudir de nuevo si algo me supera o me confunde más de lo que me gustaría.
Está bien saber que hay un sitio donde puedes ir cuando tus papeles están volando a tu alrededor a que te ayuden a organizarlos.”- Marian B. (36 años).
“Llevaba desde mi infancia con problemas de ansiedad. Yo tenía mi vida muy marcada, muy estructurada y rutinaria.
Todo lo que fuera salirme de lo habitual conllevaba un problema para mí: alteración del sueño, estado de nerviosismo, pérdida del apetito, náuseas, vómitos, temblores, aceleración del pulso... mi principal fobia estaba cuando me encontraba en un lugar público y había comida de por medio: cualquier comida/cena/celebración con amigos u otra gente.
Daba igual que solo fuera una simple cena con 3 amigos que una fiesta con 50. Todo me preocupaba, me debilitaba y me alteraba fisiológicamente. Renuncié a muchísimas cosas para evitar que la ansiedad me saltara en medio de cenas, viajes, excursiones, reuniones, cursos de formación,... cualquier acontecimiento que pudiera provocar contacto con gente desconocida.
Cuando tenía 19 años me di cuenta de que yo no disfrutaba la vida de la misma manera que mis amigos y que renunciaba a estar con ellos muchas veces dependiendo de la actividad que fueran a hacer. Sentía que esa etapa en que lo único que te pide el cuerpo es vivir intensamente yo no la estaba viviendo, la tenía escondida y estaba empezando a sentirme muy inferior y muy infeliz. Así que por eso decidí ir a consulta a ver si me podían ayudar.”
- Eduardo B. (26 años).
HONCODE
¦¦► ★★★★★ La gestión de los contenidos de este portal de psicología online están incorporados a la misma por el psicólogo Rafael Rodríguez.
La
consulta psicológica online ofrece
intervenciones psicoterapéuticas a adultos y adolescentes
así como a parejas y
familias. Está dirigida por Rafael Rodríguez,
psicólogo por
El psicólogo Rafael Rodríguez está colegiado en el Ilustre Colegio Oficial de Psicólogos del Comunidad Valenciana y ejerce como tal desde hace 19 años tanto en consultas presenciales como online.
La información recogida en esta web es útil para apoyar y no reemplazar la relación entre un paciente y su psicólogo. Si tiene cualquier duda al respecto no dude en ponerse en contacto con nosotros a través del correo electrónico: info@psicologoadistancia.com
Esta página web es de carácter informativo y de utilidad pública. Su contenido está exclusivamente dirigido al público general, pacientes actuales y futuros. La intención es ofrecer información psicológica gratuita actualizada sobre distintos temas de orden psicológico en todos sus campos de aplicación haciendo especial énfasis en la salud mental.
Con todo, la información aquí contenida tiene un carácter divulgativo y por lo tanto está resumida y no puede bajo ningún concepto sustituir a una consulta psicológica, ya sea presencial u online, adecuadamente realizada.
Esta página web carece de promociones y no recibe fondos ni subvenciones de ninguna persona u organismo público. Los fondos para el mantenimiento y alojamiento son aportados por el psicólogo que dirige la misma.















