DOLOR CRÓNICO:
CARACTERÍSTICAS Y TRATAMIENTO PSICÓGICO.
Características
principales del dolor crónico:
·
El
dolor crónico suele tener su origen en un
traumatismo o enfermedad que produce daño tisular, y que a
pesar de la
desaparición o mitigación de éste, la
dolencia persiste, durante al menos 6
meses, con baja o nula respuesta a los tratamientos
analgésicos convencionales.
·
Su
prevalencia es muy alta en países
industrializados. Según estimaciones recientes, el 80% de
consultas médicas
están relacionadas con el dolor, de las cuales, un 30% es
considerado dolor
crónico.
·
Las
localizaciones más frecuentes son: cabeza,
espalda y articulaciones, aunque puede afectar a cualquier otra zona o
zonas
del cuerpo.
·
Según
el sexo, las mujeres son hasta cuatro
veces más propensas que los hombres a esta dolencia,
refiriendo también mayor
nivel de dolor, más zonas afectadas y mayor grado de
incapacidad.
·
El
dolor crónico aumenta con la edad, siendo la
franja de los
·
Debido
a esta cronicidad, los pacientes
modifican tanto su estilo de vida como su estado emocional. Con el paso
del
tiempo se va incrementando la ansiedad y la depresión a la
vez que disminuye la
autoestima y las relaciones sociales, lo que contribuye al
mantenimiento de la
dolencia.
Tratamiento
psicológico:
Como
se desprende de
estas características, el dolor crónico suele
acarrear al paciente otros
problemas psicopatológicos, por lo que un tratamiento
multidisciplinar en el
que participe el psicólogo es imprescindible.
La
psiquiatría cientificista, que equipara el cuerpo a una
máquina, se ve
imposibilitada a la hora de explicar la causa de un padecer carente de
base orgánica
y que apenas responde a la medicación, su único
tratamiento. Inventa una etiología
apelando a descubrimientos futuros de la investigación
neurofisiológica.
La
psicología dinámica, sin embargo, cuenta con un
armazón teórico que explica, en
la articulación de lo psíquico y lo
somático, los buenos resultados que se obtienen
por la vía de la palabra allí donde los
fármacos no llegan, y proporciona un
espacio y una escucha para que el paciente se comprometa y busque, con
ayuda
del terapeuta, una salida a su padecer.
Desde
el
enfoque opuesto, la psicología cognitivo-conductual ayuda al
paciente a asumir
su enfermedad, y a resignarse ante
la
imposibilidad de la curación, y proporciona una serie de
técnicas prácticas
para afrontar y sobrellevar de la mejor manera posible el padecimiento,
tratando de evitar los graves problemas asociados (emocionales, de
pareja,
aislamiento, adicciones, etc.). Esta es una tarea compleja que implica
muchas
variables, ya que involucra todas las facetas de la persona y su
entorno. Entre
los tratamientos psicológicos más efectivos de
este enfoque se encuentran:
·
Intervenciones
cognitivas:
como
las autoinstrucciones e imaginación, tratan de afectar al
contexto en el que
aparece el dolor más que intervenir directamente sobre el
mismo.
·
Intervenciones
conductuales:
se
centran en recuperar y/o mantener las actividades de la persona al
margen del
dolor para evitar los efectos indeseables derivados de éste.
·
Biofeedback:
controlar
la actividad muscular y temperatura periférica se ha
demostrado muy eficaz para
el alivio de dolores crónicos. Combinado con la
relajación incrementa su eficacia
reduciendo la ansiedad.
·
Programas
multicomponente:
son los
más comunes, formados por una combinación de los
tratamientos anteriores. Debido
a su complejidad y exigencia presentan alta tasa de abandono.
La
combinación del tratamiento psicológico y
farmacológico es la mejor forma de
combatir este padecer. Al ser un dolor crónico, su
tratamiento también ha de ser
prolongado. Las nuevas tecnologías permiten agilizar el
contacto con el
terapeuta, y la garantía de una rápida asistencia
es un factor que contribuye en
sí mismo al bienestar del paciente.
¡ Corre la voz !
Nuestro equipo de psicólogos elabora y redacta regularmente distintos artículos originales sobre diferentes temáticas psicológicas. Aquí tienes algunos de ellos:
|
GENTE AYUDANDO GENTE
Tal vez no necesite nuestros servicios en este momento, pero quizás conozca a alguien que si lo pueda necesitar. Por esa razon, le pedimos ayuda para difundir nuestra pagina web. Tan solo le pedimos que invite a su amigos a conocer nuestra pagina web. A cambio de ayudarnos recibira de inmediato un valioso regalo. Para acceder a ello, simplemente haga click aqui:
Haga clik AQUI para invitar a tus amigos a visitar esta web y conseguir un regalo.
NUESTROS PACIENTES
Recientemente hemos pasado un cuestionario entre nuestros usuarios. Estas son algunas de las respuestas recabadas a algunas de las preguntas.
¿Qué le dirías a alguien que no ha ido nunca al psicólogo?
“Que no tenga prejuicios, que se abra a explorar las
diferentes alternativas que le proponga el terapeuta que trabaje duro las tenicas que le propongan, merece infinitamente la pena hacer el esfuerzo”- Mar Z. (35 años).
“A alguien que no ha ido nunca a un psicólogo le diría que yo siempre he sido una persona excéptica y reservada con mis cosas.
Pero que hay un momento en el que necesitas que alguien te explique como hacerlas.
Cuando aprendemos a leer tenemos un maestro, cuando nos duele la tripa vamos al médico, si tenemos que alicatar el baño de casa también acudimos a un profesional...bien, pues cuando nuestra cabeza no se aclara sola, es el momento de contactar con un psicólogo.
No porque esté en posesión de la verdad absoluta, sino porque todos somos demasiado parecidos: Nuestros problemas, nuestros comportamientos, nuestras desazones...no son únicas e irrepetibles, siempre hay alguien antes que las ha tenido, y habrá quien las tenga idénticas o similares después; por lo tanto una persona que ha estudiado estos comportamientos, con certeza sabrá más de como solucionarlos que una persona que no lo ha hecho.
Para los más reacios diría que es un tema de estadística...una persona que ha visto tres, quince o cincuenta casos como el tuyo sabe mejor que tú, que sólo conoces el tuyo, como evoluciona y como se soluciona.
Y si a esto le sumamos que el psicólogo tenga mano izquierda, y sepa escuchar y preguntar en el momento justo, se consigue una solución mucho más rápida de los problemas que nos preocupan o nos marean.
Hay que hacerse la vida sencilla, cada uno sabe de lo suyo.
Y si se tienen problemas hay que buscar quién nos ayude a solucionarlos para no estancarnos y que la cosa siga fluyendo. ;-)”- Eduardo B. (26 años).
“Que si observa que es infeliz o cree que tiene una tara que le impide desarrollar todo su potencial, que acuda sin dudar al psicólogo.
Es un especialista, como cualquier médico, traumatólogo o dentista, solo que su especialidad es la psicología. Con el tiempo estoy pensando que es peor el dolor mental que el físico.
Nuestra mente es muy poderosa y nos puede hacer mucho daño (esto no es culpa nuestra... simplemente, está enfocada así por causas justificadas, en la mayoría de los casos) y el psicólogo ayuda a cambiar esta mentalidad y a encontrar la armonía y la felicidad en uno mismo.
No hay por qué tener vergüenza, miedo o desconfianza del psicólogo. Todo lo contrario: el psicólogo es una fuente muy poderosa capaz de cambiar en un corto espacio de tiempo lo que uno mismo no consigue modificar en años.
Es una experiencia que el que la necesita no la olvida jamás, porque el antes y el después de la consulta a un psicólogo es algo que marca positivamente la vida.”
- Marian B. (36 años).
¿Cómo describirías tu experiencia en Psicocentro.net como paciente?
“La experiencia ha sido muy buena. Sencillamente porque me ha ayudado a solucionar mi problema. El trato ha sido muy cordial y amistoso. No me ha dado tanto la sensación de tener una relación "profesional" con el psicólogo, sino más de una relación de amistad con confianza que además te ayuda a resolver tus problemas.”
- Miguel Angel D. (33 años).
“Mi experiencia en Psicocentro.net ha resultado muy positiva, me hizo plantearme temas que no creia que fueran causa de mi infelicidad y abordarlos positivamente para ver las cosas mas claras y con perspectiva”
- Mar Z. (35 años).
“Tranquilizadora y muy positiva.
Rafa es un profesional que escucha además de oir, y que recuerda lo que ha escuchado.
El ambiente de la consulta es agradable y hace muy sencillo abrirse y "soltar" todo lo que va dando vueltas en la cabeza, lo cierto es que sorprende bastante la cantidad de cosas tan personales que acabas diciendo sin ninguna vergüenza. Él va cogiendo los trozos y los va organizando, de modo que cuando te los presenta hilados, el mapa es bastante más sencillo de lo que parecía en un primer momento.
Luego en ese mapa marcas los puntos que te interesa tocar, y se te dan las pautas y los tiempos para abordarlos, y en ocasiones una visión distinta para que sea más fácil conseguirlo.
Y es muy favorable que la consulta acaba cuando acaba, no cuando pasan "x" minutos. Cuando ese día se agota la utilidad de seguir hablando es cuando termina, eso ayuda a que la sensación no sea "ajáaaa, siguiente por favor", sino que se le conceden a los temas la importancia que merecen...o al menos la que a priori parecen merecer.
También me gusta que no se trata de que acudas cuantas más veces mejor, sino las que sean necesarias. En mi caso fueron dos o tres, y realmente salí de allí mucho más tranquila y segura, y con las pautas que obtuve posteriormente he conseguido seguirlo estando (casi siempre ;-)
Actualmente mi idea es, sabiendo como hacerlo, trabajar en mis cosas poquito a poco cuando sea necesario. Pero desde luego me guardo en la manga la posibilidad de acudir de nuevo si algo me supera o me confunde más de lo que me gustaría.
Está bien saber que hay un sitio donde puedes ir cuando tus papeles están volando a tu alrededor a que te ayuden a organizarlos.”- Marian B. (36 años).
“Llevaba desde mi infancia con problemas de ansiedad. Yo tenía mi vida muy marcada, muy estructurada y rutinaria.
Todo lo que fuera salirme de lo habitual conllevaba un problema para mí: alteración del sueño, estado de nerviosismo, pérdida del apetito, náuseas, vómitos, temblores, aceleración del pulso... mi principal fobia estaba cuando me encontraba en un lugar público y había comida de por medio: cualquier comida/cena/celebración con amigos u otra gente.
Daba igual que solo fuera una simple cena con 3 amigos que una fiesta con 50. Todo me preocupaba, me debilitaba y me alteraba fisiológicamente. Renuncié a muchísimas cosas para evitar que la ansiedad me saltara en medio de cenas, viajes, excursiones, reuniones, cursos de formación,... cualquier acontecimiento que pudiera provocar contacto con gente desconocida.
Cuando tenía 19 años me di cuenta de que yo no disfrutaba la vida de la misma manera que mis amigos y que renunciaba a estar con ellos muchas veces dependiendo de la actividad que fueran a hacer. Sentía que esa etapa en que lo único que te pide el cuerpo es vivir intensamente yo no la estaba viviendo, la tenía escondida y estaba empezando a sentirme muy inferior y muy infeliz. Así que por eso decidí ir a consulta a ver si me podían ayudar.”
- Eduardo B. (26 años).
HONCODE
¦¦► ★★★★★ La gestión de los contenidos de este portal de psicología online están incorporados a la misma por el psicólogo Rafael Rodríguez.
La
consulta psicológica online ofrece
intervenciones psicoterapéuticas a adultos y adolescentes
así como a parejas y
familias. Está dirigida por Rafael Rodríguez,
psicólogo por
El psicólogo Rafael Rodríguez está colegiado en el Ilustre Colegio Oficial de Psicólogos del Comunidad Valenciana y ejerce como tal desde hace 19 años tanto en consultas presenciales como online.
La información recogida en esta web es útil para apoyar y no reemplazar la relación entre un paciente y su psicólogo. Si tiene cualquier duda al respecto no dude en ponerse en contacto con nosotros a través del correo electrónico: info@psicologoadistancia.com
Esta página web es de carácter informativo y de utilidad pública. Su contenido está exclusivamente dirigido al público general, pacientes actuales y futuros. La intención es ofrecer información psicológica gratuita actualizada sobre distintos temas de orden psicológico en todos sus campos de aplicación haciendo especial énfasis en la salud mental.
Con todo, la información aquí contenida tiene un carácter divulgativo y por lo tanto está resumida y no puede bajo ningún concepto sustituir a una consulta psicológica, ya sea presencial u online, adecuadamente realizada.
Esta página web carece de promociones y no recibe fondos ni subvenciones de ninguna persona u organismo público. Los fondos para el mantenimiento y alojamiento son aportados por el psicólogo que dirige la misma.















