EL PSICOLOGO ONLINE Y LA
DEPRESIÓN
¿Qué es la
depresión?
Es un trastorno del estado de ánimo que consiste en algo más que en estar triste. La persona se encierra en sí misma y empieza a perder la motivación por todo lo que le rodea. Todo se vuelve mucho más complicado y cada vez le cuesta más tomar una simple decisión. Quien lo padece puede llegar a sentir que ya no vale la pena seguir adelante porque todo lo que le rodea ha dejado de tener sentido. Para considerarse trastorno, se debe dar como mínimo un estado de ánimo depresivo y la pérdida de interés o de la capacidad para el placer durante al menos dos semanas, siendo esto un cambio respecto al estado de ánimo habitual de la persona.
¿Qué me está
pasando?
Al principio me empiezo a sentir desganado y pierdo el interés por las cosas que antes me gustaban. Esto es debido a que ya no obtengo placer de esas mismas actividades que me hacían pasar un buen rato (leer, ir al cine, charlar, cocinar, etc.). Es muy probable que empiece a pensar que ya no soy importante en mi propia vida y me ronden por la cabeza sentimientos de inutilidad hacia mí mismo o hacia los demás. Cada vez que se me presenta una oportunidad de hacer algo, la dejo pasar porque creo que este no es el mejor momento para esa actividad.
A nivel de conductas, solemos necesitar estar todo el día en casa, preferiblemente en el sofá o en la cama. Aquí empieza el sentimiento de culpa por pasar la mayor parte de nuestro tiempo sin hacer nada y encima no querer que nadie nos moleste. A pesar de todo este tiempo en la cama, no podemos dormir y esto nos hace sentirnos cada día un poco más cansados.
Estos
podrían ser los síntomas de
un caso depresivo, aunque también hay otros como la
disminución de la capacidad
para poder concentrarse, la incapacidad de tomar decisiones, la
irritabilidad,
pérdida importante de peso, disminución del deseo
sexual y en casos graves
ideas suicidas.
Epidemiología
La
depresión es una enfermedad
común a la mayoría de seres humanos. La
experiencia de estar deprimido, ya sea
con mayor o menor gravedad, se da por lo menos una vez en la vida. Sin
embargo,
las personas con antecedentes, ya sea familiar o personal, tienen
más
posibilidades de volver a tener cuadros depresivos. La media de
duración de una
depresión está entre los seis y los ocho meses.
Esto no significa que no haya
depresiones que puedan durar hasta dos años.
Tratamiento psicológico
No todas las depresiones son iguales, por lo que no todos los tratamientos serán iguales. Así, dependiendo de los síntomas que tenga la persona, el tratamiento se debe enfocar de la manera adecuada y que más se adapte a la persona que lo solicita. Sin embargo, la terapia de conducta y la terapia cognitiva podrían ser alguna de las soluciones para conseguir modificar los pensamientos. De este modo, el paciente empezaría a trabajar sobre sus propios conceptos para poder obtener una visión diferente de su propia situación, consiguiendo así, una mejora tanto personal como social. Es importante remarcar que durante el tratamiento, el paciente debe poner mucho de su parte para que la terapia elegida pueda tener algún efecto.
Rafael Écija
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NUESTROS PACIENTES
Recientemente hemos pasado un cuestionario entre nuestros usuarios. Estas son algunas de las respuestas recabadas a algunas de las preguntas.
¿Qué le dirías a alguien que no ha ido nunca al psicólogo?
“Que no tenga prejuicios, que se abra a explorar las
diferentes alternativas que le proponga el terapeuta que trabaje duro las tenicas que le propongan, merece infinitamente la pena hacer el esfuerzo”- Mar Z. (35 años).
“A alguien que no ha ido nunca a un psicólogo le diría que yo siempre he sido una persona excéptica y reservada con mis cosas.
Pero que hay un momento en el que necesitas que alguien te explique como hacerlas.
Cuando aprendemos a leer tenemos un maestro, cuando nos duele la tripa vamos al médico, si tenemos que alicatar el baño de casa también acudimos a un profesional...bien, pues cuando nuestra cabeza no se aclara sola, es el momento de contactar con un psicólogo.
No porque esté en posesión de la verdad absoluta, sino porque todos somos demasiado parecidos: Nuestros problemas, nuestros comportamientos, nuestras desazones...no son únicas e irrepetibles, siempre hay alguien antes que las ha tenido, y habrá quien las tenga idénticas o similares después; por lo tanto una persona que ha estudiado estos comportamientos, con certeza sabrá más de como solucionarlos que una persona que no lo ha hecho.
Para los más reacios diría que es un tema de estadística...una persona que ha visto tres, quince o cincuenta casos como el tuyo sabe mejor que tú, que sólo conoces el tuyo, como evoluciona y como se soluciona.
Y si a esto le sumamos que el psicólogo tenga mano izquierda, y sepa escuchar y preguntar en el momento justo, se consigue una solución mucho más rápida de los problemas que nos preocupan o nos marean.
Hay que hacerse la vida sencilla, cada uno sabe de lo suyo.
Y si se tienen problemas hay que buscar quién nos ayude a solucionarlos para no estancarnos y que la cosa siga fluyendo. ;-)”- Eduardo B. (26 años).
“Que si observa que es infeliz o cree que tiene una tara que le impide desarrollar todo su potencial, que acuda sin dudar al psicólogo.
Es un especialista, como cualquier médico, traumatólogo o dentista, solo que su especialidad es la psicología. Con el tiempo estoy pensando que es peor el dolor mental que el físico.
Nuestra mente es muy poderosa y nos puede hacer mucho daño (esto no es culpa nuestra... simplemente, está enfocada así por causas justificadas, en la mayoría de los casos) y el psicólogo ayuda a cambiar esta mentalidad y a encontrar la armonía y la felicidad en uno mismo.
No hay por qué tener vergüenza, miedo o desconfianza del psicólogo. Todo lo contrario: el psicólogo es una fuente muy poderosa capaz de cambiar en un corto espacio de tiempo lo que uno mismo no consigue modificar en años.
Es una experiencia que el que la necesita no la olvida jamás, porque el antes y el después de la consulta a un psicólogo es algo que marca positivamente la vida.”
- Marian B. (36 años).
¿Cómo describirías tu experiencia en Psicocentro.net como paciente?
“La experiencia ha sido muy buena. Sencillamente porque me ha ayudado a solucionar mi problema. El trato ha sido muy cordial y amistoso. No me ha dado tanto la sensación de tener una relación "profesional" con el psicólogo, sino más de una relación de amistad con confianza que además te ayuda a resolver tus problemas.”
- Miguel Angel D. (33 años).
“Mi experiencia en Psicocentro.net ha resultado muy positiva, me hizo plantearme temas que no creia que fueran causa de mi infelicidad y abordarlos positivamente para ver las cosas mas claras y con perspectiva”
- Mar Z. (35 años).
“Tranquilizadora y muy positiva.
Rafa es un profesional que escucha además de oir, y que recuerda lo que ha escuchado.
El ambiente de la consulta es agradable y hace muy sencillo abrirse y "soltar" todo lo que va dando vueltas en la cabeza, lo cierto es que sorprende bastante la cantidad de cosas tan personales que acabas diciendo sin ninguna vergüenza. Él va cogiendo los trozos y los va organizando, de modo que cuando te los presenta hilados, el mapa es bastante más sencillo de lo que parecía en un primer momento.
Luego en ese mapa marcas los puntos que te interesa tocar, y se te dan las pautas y los tiempos para abordarlos, y en ocasiones una visión distinta para que sea más fácil conseguirlo.
Y es muy favorable que la consulta acaba cuando acaba, no cuando pasan "x" minutos. Cuando ese día se agota la utilidad de seguir hablando es cuando termina, eso ayuda a que la sensación no sea "ajáaaa, siguiente por favor", sino que se le conceden a los temas la importancia que merecen...o al menos la que a priori parecen merecer.
También me gusta que no se trata de que acudas cuantas más veces mejor, sino las que sean necesarias. En mi caso fueron dos o tres, y realmente salí de allí mucho más tranquila y segura, y con las pautas que obtuve posteriormente he conseguido seguirlo estando (casi siempre ;-)
Actualmente mi idea es, sabiendo como hacerlo, trabajar en mis cosas poquito a poco cuando sea necesario. Pero desde luego me guardo en la manga la posibilidad de acudir de nuevo si algo me supera o me confunde más de lo que me gustaría.
Está bien saber que hay un sitio donde puedes ir cuando tus papeles están volando a tu alrededor a que te ayuden a organizarlos.”- Marian B. (36 años).
“Llevaba desde mi infancia con problemas de ansiedad. Yo tenía mi vida muy marcada, muy estructurada y rutinaria.
Todo lo que fuera salirme de lo habitual conllevaba un problema para mí: alteración del sueño, estado de nerviosismo, pérdida del apetito, náuseas, vómitos, temblores, aceleración del pulso... mi principal fobia estaba cuando me encontraba en un lugar público y había comida de por medio: cualquier comida/cena/celebración con amigos u otra gente.
Daba igual que solo fuera una simple cena con 3 amigos que una fiesta con 50. Todo me preocupaba, me debilitaba y me alteraba fisiológicamente. Renuncié a muchísimas cosas para evitar que la ansiedad me saltara en medio de cenas, viajes, excursiones, reuniones, cursos de formación,... cualquier acontecimiento que pudiera provocar contacto con gente desconocida.
Cuando tenía 19 años me di cuenta de que yo no disfrutaba la vida de la misma manera que mis amigos y que renunciaba a estar con ellos muchas veces dependiendo de la actividad que fueran a hacer. Sentía que esa etapa en que lo único que te pide el cuerpo es vivir intensamente yo no la estaba viviendo, la tenía escondida y estaba empezando a sentirme muy inferior y muy infeliz. Así que por eso decidí ir a consulta a ver si me podían ayudar.”
- Eduardo B. (26 años).

